En 1980 había un colegio llamado Jean Le Boulch y una de las alumnas tenia anorexia y murió en el colegio… en fin, eso fue hace tiempo… ahora estamos en el 2008… y me pusieron en ese colegio. Pero, yo no creía en esa tal niña.
Un día, cuando estaba con una amiga Laura, ella me dijo: ¿tu sabes la leyenda de la niña del tercer piso? Y yo le dije que sí, pero que no sabía que ella estaba en el tercer piso. Justamente ahí estaba mi salón. Laura me dijo que nunca salio de ahí y que sigue penando. Entonces le dije que vayamos a averiguar por la noche para que nadie nos vea. Laura se quería desmayar y dijo - ¿estás loca?, yo no voy, si quieres morir, anda sola, pues ¡yo no voy!
Después de una hora…
Ella me acompaño y le dije-vamos a mi salón y que la excusa sea que me olvidé un libro… por si nos ven.
Nos quedamos escondidas en un rincón debajo de la escalera hasta que se hizo de noche. Cuando estábamos subiendo un vigilante nos detuvo. Yo le pregunté qué hacía en el colegio y él me dijo que cuidaba los salones y sobre todo el tercer piso… y yo le dije que nos deje pasar porque me olvide un libro. El nos acompaño y cuando llegamos al tercer piso, volteé y ya no estaba.
Cuando le dije eso a mi amiga se puso pálida y yo le dije-¿Qué tienes?- y ella me señalo la puerta y cuando miré atrás mío, ahí estaba la niña…
Mi amiga y yo nos fuimos corriendo a la sala de computación y todas las maquinas estaban prendiéndose y apagándose….
En una de las computadoras había un video que era así: había una niña que estaba en un cuarto llorando, fue a la sala y sus padres estaban ahí… la niña dijo a su padre…¿porque no me hacen caso? Y su padre le dijo- ya tienes todo: plata, juguetes, 3 perros, no necesitas nada más- pero lo que a ella le faltaba era amor. Al día siguiente ella no comía….se sentía tan triste que no tenía hambre y así falleció de anorexia, su alma tenía que estar en alguna parte y el único lugar donde alguien la escucharía era en el colegio… ese alguien era el vigilante del colegio, el también había fallecido en el colegio cuando estaba en el techo vigilando que no vaya a ver ningún ladrón, el vigilante se resbalo con una tabla y en esa tabla había un clavo grueso y se clavo en la cabeza.
La niña fue una de sus mejores amigas porque ellos entendían lo que pasaba con sus sentimientos. Ella estaba feliz y en paz…pero llego un día que el vigilante le dijo que su hermana iba a ir al colegio…la niña sorprendida le preguntó cómo se llamaba, y el vigilante le dijo: Mariella
Yo al ver ese video me asusté porque yo me llamo Mariella… Carla, mi amiga, dijo: ¡tú eres la hermana de la niña! Cuando dijo eso sentí una brisa fría y cuando volteé ahí estaba la niña acercándose a mí. Yo quería irme corriendo pero no podía, algo me impedía hacerlo. Carla se fue corriendo y me dejo sola…la niña se acercó y me dijo: no tengas miedo, no te voy a hacer daño, solo quería hacerte una pregunta ¿tú eres Mariella?, ¿la hija de la señora Rocío?, yo, con voz aguda le respondí… si.
Reponiéndome del susto, le pregunte si ella era mi hermana y ella dijo que sí. Estuvimos hablando toda la noche. Ella me pregunto ¿Cómo son mis padres contigo? – ellos si me tratan bien, yo creo que se sintieron mal al respecto de cómo te trataron. Ella se acercó a mí y me dijo: ¿sabes porque las almas se quedan en esta dimensión? Yo le dije que no. Ella me dijo: porque necesitan algo para irse al cielo y lo que yo necesitaba era amor, pero gracias a ti estoy completa, gracias a tu amor puedo irme al cielo pero quiero quedarme acá por un tiempo para estar siempre a tu lado y vernos todos los días. Yo la agarre de la mano y le dije: todas las noches vendré a verte, te lo prometo. Le dije que tenía que irme, que ya era tarde. Ella me abrazo y me dijo al oído - cuida a nuestra madre –me sonrió y desapareció.
Cuando bajé encontré a Carla y le conté todo lo ocurrido, ella estaba un poco rara pero me entendió. Le dije que la niña era mi hermana y se llamaba Sophie… y que era buena, y que solo busca amor hacia las personas.
Al llegar el fin de año en el colegio, yo me fui corriendo al tercer piso con Carla para despedirnos de mi hermana. Cuando me encontré con ella sonó la campana, abrasé a Sophie y le dije que ella era mi mejor amiga. Sophie me sonrió. Carla aun nerviosa me dijo que ya teníamos que irnos. Cuando estábamos bajando las escaleras volteé y ahí estaba ella y el vigilante…
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